El aparato es
una cajita de
plástico de reducidas dimensiones que va cogido en el pecho
con
un imperdible. Está dotado de un zumbador, un interruptor y
sensor de humedad colocado en la parte extrema de un hilo
eléctrico de un metro de largo. El sensor de humedad mide
13X31
Mm. y se introduce en un salva-slip pegado al calzoncillo o a las
bragas lo más próximo posible al pene o vulva. De
esta
manera, inmediatamente que el usuario empieza o orinar, se humedece el
sensor y suena el zumbador sin existir apenas demora entre el comienzo
de la micción y la puesta en marcha del zumbador. Esto hace
que
el niño se despierte inmediatamente. Dos o tres gotitas de
orina
son suficientes para conseguir activar el zumbador y que el usuario
interrumpa la micción y se despierte. La
consecución de
unos cuantos ensayos adecuados son suficientes para que el
niño
deje de orinarse.
Tratamiento: Antes de
comenzar el tratamiento con el Pipistop hay que
descartar una enfermedad orgánica. Es necesaria una
valoración médica para descartar las diversas
formas no
funcionales u orgánicas de la enuresis. Las manifestaciones
orgánicas están relacionadas con
patología
genitourinaria: estructural, neurológica e infecciosa, como
uropatía obstructiva, espina bífida y cistitis.
Otros
trastornos orgánicos que pueden cursar con poliuria y
enuresis
son: diabetes mellitus, diabetes insípida, trastornos de
conciencia y del sueño y sonambulismo.
El
Pipistop está basado en el aprendizaje mediante el
condicionamiento, siendo este tipo de tratamiento el más
eficaz
de los utilizados. Se trata de un aparato provisto de una alarma sonora
y de un sensor. Cuando el niño "moja" el sensor con las
primeras
gotitas, se activa el zumbador y lo despierta, teniendo que levantarse
a acabar de orinar en el aseo. Esto constituye un aprendizaje que
conduce a que el niño controle la micción.
Eficacia: la eficacia
terapéutica es muy elevada,
alcanzándose un porcentaje de éxitos de un 80-90%.
Usuarios:
niños preferiblemente mayores de
5 años. Siempre, que quieran ellos dejar de orinarse.
Duración: el tratamiento
dura, en la
mayoría de los casos, entre 4 y 12 semanas.
Utilización: el usuario se
pone el Pipi-Stop para
dormir. Cuando "moja", las primeras gotitas activan el zumbador y se
despierta, teniendo que levantarse a acabar de orinar en el aseo.
Seguridad: el Pipistop
ofrece una altísima
seguridad, ya que el sensor, mientras no suena el zumbador, no conduce
electricidad ninguna, y mientras suena, el sensor conduce
únicamente del orden de microamperios y sólo
durante un
segundo.
Alimentación: una pila de 12
voltios modelo 23A, tipo mando a distancia de
los garajes.
Características
técnicas: